En el proceso de prefabricación en hormigón, la fase de desmoldeo representa uno de los momentos más críticos para la integridad del elemento. Durante el desprendimiento del banco y el posterior vuelco, el manufacturado está sometido a solicitaciones no uniformes, a menudo amplificadas por condiciones dinámicas y por vínculos geométricos no perfectamente controlados.
En este contexto, el sistema de elevación no desempeña únicamente una función operativa, sino que asume un papel estructural temporal, determinante para el control de las tensiones y para la prevención de daños localizados.
El sistema Torre ha sido desarrollado precisamente para gestionar de manera controlada estas fases, interviniendo tanto en el mecanismo de transmisión de los esfuerzos como en el comportamiento durante la movimentación.
Índice de contenidos
- Comportamiento del sistema durante el desmoldeo
- El papel del manillón: disipación de las solicitaciones dinámicas
- Distribución de los esfuerzos: el doble acoplamiento placa–manillón
- Control del contacto y prevención de daños
- Velocidad operativa y continuidad del proceso productivo
- Integración en el proceso de prefabricación
- Sistema Torre: control de las solicitaciones y calidad del manufacturado
- Sistemas de elevación para prefabricados: soluciones integradas para diferentes fases operativas
Comportamiento del sistema durante el desmoldeo
El desmoldeo desde banco fijo implica el paso de una condición de vínculo continuo a una condición de elevación concentrada. En esta fase se generan diferentes solicitaciones que influyen directamente en el comportamiento del manufacturado y en el control de las tensiones durante la movimentación.
- momentos flectores debidos al peso propio;
- solicitaciones concentradas en los puntos de elevación;
- acciones dinámicas ligadas al inicio de la elevación;
- efecto ventosa debido a matrices, nervaduras u otros elementos.
El sistema Torre está diseñado para gestionar estas condiciones mediante un acoplamiento controlado entre placa y manillón, y mediante un dispositivo articulado capaz de adaptarse a las variaciones cinemáticas del manufacturado.
Como se indica en la documentación técnica, el sistema permite operaciones de vuelco y movimentación controlada del panel, manteniendo la continuidad en la transmisión de los esfuerzos incluso durante las fases de basculación.
El papel del manillón: disipación de las solicitaciones dinámicas
El manillón representa el elemento de conexión entre el manufacturado y el sistema de elevación. Su configuración articulada, compuesta por tres elementos con articulación central, permite controlar el comportamiento del sistema durante las variaciones de inclinación y durante las fases dinámicas de movimentación.
- adaptarse a las variaciones de inclinación durante la elevación;
- absorber impactos y solicitaciones dinámicas;
- reducir las concentraciones de tensión en los puntos de elevación.
El mecanismo de doble seguridad, basado en el concepto de articulación, impide movimientos indeseados y garantiza estabilidad durante todas las fases operativas.
Esta capacidad de adaptación es fundamental durante la fase de vuelco, donde las direcciones de las fuerzas cambian progresivamente y el sistema debe mantener un comportamiento coherente sin generar sobreesfuerzos.
Distribución de los esfuerzos: el doble acoplamiento placa–manillón
Uno de los aspectos más relevantes del sistema Torre es el principio de acoplamiento entre placa y manillón.
La placa está diseñada con una geometría que permite una doble cavidad de acoplamiento, creando dos superficies de contacto que permiten controlar el modo en que los esfuerzos se transmiten durante la elevación.
- transferir los esfuerzos directamente sobre el acero;
- evitar presiones localizadas sobre el hormigón;
- reducir el riesgo de desconchados durante el desmoldeo.
Como se indica en la documentación técnica, este doble apoyo garantiza que las tensiones se distribuyan de forma controlada sin inducir solicitaciones dañinas sobre el hormigón.
El resultado es un comportamiento de la conexión más estable y previsible, incluso en presencia de cargas excéntricas o condiciones no perfectamente simétricas.

Control del contacto y prevención de daños
Durante el desmoldeo, uno de los principales problemas está representado por la concentración de esfuerzos en las proximidades de los insertos de elevación.
En el sistema Torre, el contacto se produce entre componentes metálicos y el hormigón no está directamente sometido a presiones concentradas.
- el contacto se produce entre componentes metálicos (manillón–placa);
- el hormigón no está directamente sometido a presiones concentradas;
- los apoyos del manillón contribuyen a recentrar las fuerzas.
Este principio permite evitar fenómenos típicos como desconchados del recubrimiento, fisuraciones localizadas y daños en el borde del panel.
El control del contacto es, por tanto, uno de los elementos clave para garantizar la calidad del manufacturado ya desde las primeras fases de movimentación.
Velocidad operativa y continuidad del proceso productivo
Además del comportamiento estructural, el sistema Torre influye directamente en la eficiencia del ciclo productivo.
El uso de la caja desechable permite mantener limpia la cavidad de la placa y simplificar las operaciones previas al enganche.
- mantener limpia la cavidad de la placa;
- reducir los tiempos de preparación para el enganche;
- acelerar la fase de desmoldeo.
Como se destaca en la documentación técnica, basta con retirar la tapa para que el punto de elevación quede inmediatamente disponible.
Este aspecto permite reducir las operaciones manuales y hacer el proceso más repetible y controlable.

Integración en el proceso de prefabricación
El sistema Torre se integra en el ciclo productivo de los elementos prefabricados, desde la fase de vertido hasta la movimentación en obra.
Su configuración lo hace especialmente adecuado para aplicaciones donde el control de las solicitaciones y de las superficies del manufacturado resulta especialmente importante.
- paneles prefabricados;
- elementos sometidos a vuelco;
- manufacturados con necesidad de control de las superficies vistas.
La integración entre diseño, inserción de la placa y utilización del manillón permite obtener un sistema coherente, en el que cada componente contribuye al comportamiento global durante la elevación.
Sistema Torre: control de las solicitaciones y calidad del manufacturado
En la elevación de prefabricados, la diferencia entre un sistema estándar y un sistema diseñado específicamente reside en la capacidad de controlar las solicitaciones en las fases más críticas.
El sistema Torre interviene sobre tres aspectos fundamentales que influyen directamente en la calidad del manufacturado y en la seguridad operativa.
- disipación de las acciones dinámicas mediante articulación;
- distribución de los esfuerzos mediante doble acoplamiento metálico;
- eliminación de presiones dañinas sobre el hormigón.
Este enfoque permite mejorar la seguridad operativa, reducir el riesgo de daños y garantizar una calidad constante del manufacturado prefabricado.
Sistemas de elevación para prefabricados: soluciones integradas para diferentes fases operativas
El sistema Torre representa una solución específica para el control de las solicitaciones durante la fase de desmoldeo y vuelco de los elementos prefabricados. Dentro de los sistemas de elevación para elementos prefabricados, existen sin embargo soluciones diseñadas para responder a diferentes exigencias operativas, relacionadas con la geometría del manufacturado, las modalidades de movimentación y las condiciones de utilización en obra.
Sistemas como el tubo ancora, por ejemplo, están diseñados para garantizar elevada versatilidad y seguridad durante las fases de elevación y movimentación, adaptándose a diferentes tipologías de elementos prefabricados y configuraciones operativas.
El análisis de las características técnicas y del comportamiento de los distintos sistemas de elevación permite identificar la solución más adecuada en función de las específicas condiciones de proyecto, garantizando una transferencia controlada de los esfuerzos y una elevada fiabilidad durante todas las fases de movimentación.
























