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Sistema RS25 para la conexión de continuidad: transferencia de fuerzas y ajuste durante el montaje

En las conexiones de continuidad entre elementos prefabricados de hormigón, el comportamiento del nudo no depende únicamente de la capacidad resistente final de la conexión. Antes de completar el nudo, los elementos deben acoplarse, colocarse a la cota prevista y ajustarse hasta alcanzar la configuración geométrica correcta.

La fase de montaje no constituye, por tanto, una etapa separada del comportamiento de la conexión. Las tolerancias, los apoyos, la verticalidad y la estabilidad temporal influyen en la correcta ejecución del nudo y deben considerarse conjuntamente con la transferencia de fuerzas entre las armaduras.

El sistema RS25 para la conexión de continuidad de B.S. Italia integra estas dos necesidades. Por una parte, realiza una conexión de continuidad entre las barras de los elementos conectados; por otra, utiliza un dispositivo ajustable que permite controlar la posición del elemento durante el montaje, antes de completar definitivamente la conexión mediante una matriz cementosa.

Índice de contenidos

Consulta las secciones del artículo dedicadas al sistema RS25.

Las conexiones de continuidad también deben controlarse durante el montaje

Una conexión estructural suele evaluarse en su configuración definitiva. Sin embargo, en los elementos prefabricados también es necesario considerar lo que ocurre antes de que el nudo alcance dicha condición.

Durante el montaje, las barras y los insertos dispuestos en los dos elementos deben acoplarse a pesar de las inevitables tolerancias derivadas de la producción, la ejecución de las cimentaciones y las operaciones de colocación. Al mismo tiempo, el elemento debe mantener la cota establecida y alcanzar la verticalidad correcta.

Por este motivo, el sistema RS25 presenta un comportamiento progresivo. En la primera fase, la conexión se realiza mediante componentes metálicos acoplados en seco, que permiten posicionar y ajustar el elemento. Tras el aplomado y el bloqueo de los dispositivos, la conexión se completa con la matriz cementosa prevista por el sistema.

No se trata, por tanto, de dos funciones independientes. El ajuste durante el montaje prepara la geometría del nudo en la que deberá trabajar posteriormente la conexión definitiva.

Transferencia directa de fuerzas entre las armaduras

El principio de los sistemas de conexión de continuidad consiste en transferir las fuerzas entre las barras de armadura de los elementos conectados sin recurrir a su solape.

Esta configuración permite mantener el recorrido de las fuerzas en correspondencia con las armaduras principales, evitando que la conexión introduzca excentricidades no previstas en los componentes de unión o en las barras interiores de los elementos de hormigón.

La transferencia de fuerzas se produce mediante la interacción entre la barra de armadura, los componentes metálicos, el mortero y el hormigón circundante. En los manguitos de continuidad combinados con el sistema, la geometría del elemento metálico está diseñada para desarrollar adherencia tanto en la superficie interior, en contacto con la matriz cementosa, como en la superficie exterior, en contacto con el hormigón de confinamiento.

Esta doble adherencia permite que el manguito participe en la conexión no como un simple alojamiento de la barra, sino como un componente integrado en el volumen de hormigón del elemento.

La configuración real del nudo puede incluir dispositivos RS25 y manguitos de continuidad en distintas cantidades y posiciones. Su disposición no se establece de manera independiente del proyecto, sino en función de las armaduras que deben conectarse y de las exigencias estructurales.

La función del ajuste en la correcta ejecución del nudo

En las conexiones entre elementos prefabricados, el ajuste no debe interpretarse como un sistema capaz de corregir libremente cualquier error de producción o montaje. Su función consiste en absorber las tolerancias previstas y permitir el control de la posición del elemento dentro de la configuración establecida en el proyecto.

En el sistema RS25, el dispositivo de ajuste está compuesto por el pie de ajuste, el anillo de fijación, el casquillo dispuesto en el elemento superior y la base de anclaje situada en el elemento inferior.

Componente del sistema RS25 utilizado en las conexiones de continuidad de elementos prefabricados.

El pie se coloca en seco entre los dos elementos metálicos. Actuando sobre su rosca es posible modificar la posición del elemento durante el aplomado, mientras que el anillo permite bloquear la conexión una vez alcanzada la configuración requerida.

Sin embargo, es importante distinguir dos aspectos.

La cota de apoyo se define mediante los apoyos y las placas metálicas de calce colocadas antes del montaje. El peso del elemento debe continuar descargándose sobre estos apoyos durante las operaciones de ajuste.

La verticalidad, en cambio, se corrige actuando de manera coordinada sobre los pies RS25. Modificando la posición de cada dispositivo es posible ajustar la disposición del elemento hasta alcanzar el aplomado, sin alterar la cota definida por los apoyos.

El ajuste forma parte, por tanto, de una secuencia controlada: primero se establece el apoyo, después se corrige la verticalidad y, por último, se bloquean los dispositivos.

La fase temporal y la retirada de la grúa móvil

Durante el ajuste, el elemento debe permanecer enganchado a la grúa móvil y apoyado sobre las placas de calce. El dispositivo RS25 no se utiliza para elevar el pilar ni para sustituir los apoyos previstos, sino para crear la conexión mecánica necesaria para el ajuste y la posterior estabilización.

Los pies deben llevarse hasta el fondo de las bases de anclaje, mientras que los anillos deben enroscarse inicialmente sin apretarlos. En esta condición todavía es posible intervenir sobre la posición del elemento.

Después del aplomado, los anillos se bloquean. Antes de desenganchar la grúa móvil, debe comprobarse que cada pie apoye correctamente sobre el fondo de su base y que todos los anillos estén apretados en la posición prevista.

Este paso permite que la conexión mecánica en seco desempeñe su función durante la fase temporal. En las configuraciones previstas por el sistema, la verticalidad y la estabilidad pueden mantenerse sin recurrir a obras provisionales de apuntalamiento.

La ausencia de puntales no elimina, sin embargo, la necesidad de realizar controles. Al contrario, hace aún más importante comprobar la posición correcta de cada componente antes de liberar el elemento de la grúa móvil.

De la conexión en seco a la configuración definitiva

El bloqueo de los dispositivos RS25 concluye la fase de ajuste, pero todavía no completa la conexión de continuidad.

La configuración definitiva se obtiene mediante el llenado de los manguitos y del volumen previsto en la base del elemento con B.S. Grout, un mortero de alta resistencia y retracción compensada desarrollado para el sistema.

La matriz cementosa desempeña una función esencial en la transferencia de fuerzas. Rellena los espacios entre las barras y los manguitos, establece el contacto con las superficies preparadas y completa la conexión entre los dos elementos.

El llenado debe realizarse de manera continua, permitiendo la salida del aire y comprobando que el mortero alcance todos los volúmenes previstos. Antes de su aplicación, las superficies de hormigón y las armaduras deben estar limpias de polvo, óxido, lechada de cemento, aceites u otras sustancias que puedan interferir con la adherencia.

La conexión pasa así de una configuración temporal, en la que trabajan los componentes metálicos acoplados en seco, a una configuración definitiva en la que barras, manguitos, matriz cementosa y hormigón trabajan conjuntamente.

El comportamiento del nudo no puede atribuirse únicamente al dispositivo de ajuste ni al manguito. Depende de la continuidad de toda la secuencia: preparación de los insertos, acoplamiento, aplomado, bloqueo y llenado.

Las tolerancias deben gestionarse antes de la obra

La posibilidad de ajustar el elemento durante el montaje no sustituye el control geométrico durante las fases de diseño y producción.

Los casquillos, los manguitos, las bases de anclaje y las barras deben colocarse en posiciones compatibles entre sí. Para ello se utilizan plantillas específicas, destinadas a fijar los componentes durante la preparación de las jaulas de armadura y la ejecución de las cimentaciones.

Las plantillas permiten transferir la geometría del nudo a los dos elementos que deben conectarse. Su configuración varía en función de las dimensiones y de la armadura del pilar, ya que la posición de los insertos también debe coordinarse con la distribución de las barras y los estribos.

Antes del hormigonado debe comprobarse que los componentes estén correctamente fijados. Después del hormigonado, los manguitos y las bases deben protegerse contra la entrada de agua y residuos que podrían dificultar la inserción de los dispositivos durante el montaje.

RS25 permite gestionar las tolerancias residuales del montaje, pero requiere que la producción y la cimentación se hayan ejecutado según la misma geometría de proyecto. La capacidad de ajuste no compensa una disposición aleatoria o no coordinada de los insertos.

Un sistema que integra el comportamiento estructural y el proceso de montaje

El principal aspecto técnico del sistema RS25 es la integración de dos fases que, en las conexiones tradicionales, pueden requerir dispositivos y operaciones diferentes.

Durante el montaje, la conexión en seco permite ajustar la verticalidad y estabilizar el elemento en la posición prevista. Después del llenado, la matriz cementosa completa la transferencia de fuerzas entre las armaduras y hace operativa la conexión de continuidad.

Esta configuración puede aplicarse a diferentes tipos de conexión, incluidas las conexiones verticales pilar-cimentación y las conexiones verticales pilar-pilar. En todos los casos, la disposición de los componentes debe definirse en función del nudo específico y de las solicitaciones previstas.

RS25 no es, por tanto, únicamente un dispositivo de ajuste ni un simple elemento de anclaje. Forma parte de una conexión en la que el comportamiento estructural, las tolerancias y las operaciones de montaje deben diseñarse como aspectos de un mismo problema.

RS25 forma parte de los sistemas de conexión de continuidad desarrollados por B.S. Italia para conectar elementos prefabricados de hormigón, coordinando la continuidad de las armaduras, las tolerancias de acoplamiento y las operaciones de montaje.

Preguntas frecuentes sobre el sistema RS25

¿En qué fase transfiere RS25 las fuerzas entre las armaduras?

Durante el montaje, los componentes acoplados en seco gestionan el ajuste y la estabilidad temporal. La conexión de continuidad se completa mediante la matriz cementosa, que hace efectiva la transferencia definitiva de fuerzas entre las armaduras.

¿El ajuste mediante RS25 modifica la cota de apoyo?

La cota de apoyo se establece mediante las placas metálicas de calce. Los pies RS25 se utilizan principalmente para ajustar la verticalidad, manteniendo el elemento apoyado sobre las placas durante las operaciones de aplomado.

¿RS25 elimina siempre la necesidad de apuntalamiento?

En las configuraciones previstas por el sistema, los pies de ajuste pueden garantizar la verticalidad y la estabilidad sin obras provisionales de apuntalamiento. Antes de desenganchar la grúa móvil deben comprobarse el apoyo de los pies y el bloqueo de los anillos.

¿La capacidad de ajuste puede compensar cualquier error de posicionamiento?

No. El sistema gestiona las tolerancias previstas por la configuración, pero los casquillos, los manguitos, las bases de anclaje y las armaduras deben disponerse de manera coherente con los planos de proyecto y las plantillas de posicionamiento.

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