La elección de una conexión de continuidad entre elementos prefabricados de hormigón no puede reducirse a una comparación basada únicamente en la capacidad resistente o en la capacidad de absorber tolerancias. El nudo debe evaluarse considerando conjuntamente el recorrido de las fuerzas, la configuración de las armaduras, las operaciones previstas durante el montaje y la forma en que la conexión alcanza su configuración definitiva.
El sistema RS25, el manguito de inyección y el sistema BELT responden a esta necesidad mediante principios diferentes. Sin embargo, no deben considerarse tres alternativas perfectamente equivalentes. En particular, RS25 y el manguito de inyección pueden integrarse en una misma conexión: el dispositivo RS25 interviene en la regulación y en la estabilidad durante la fase transitoria, mientras que los manguitos completan la continuidad de las barras adicionales previstas en el proyecto. BELT, en cambio, realiza la conexión mediante pies de pilar integrados en el pilar y tirafondos dispuestos en el elemento inferior.
Por tanto, el criterio de selección no consiste en determinar qué solución es mejor en términos absolutos, sino en comprender qué configuración resulta coherente con el nudo que se debe realizar y con el proceso productivo y de ejecución previsto.
Índice de contenidos
- El primer criterio es la configuración de la conexión
- La fase transitoria cambia la forma de analizar el nudo
- Tolerancia de acoplamiento y regulación no son lo mismo
- El acabado de la conexión requiere controles diferentes
- El proceso productivo también orienta la elección
- Criterios técnicos de análisis, no una jerarquía entre sistemas
- Preguntas frecuentes sobre RS25, manguito de inyección y BELT
El primer criterio es la configuración de la conexión
El punto de partida es la forma en que las armaduras de los dos elementos se ponen en relación.
En el sistema con manguito de inyección, las barras que sobresalen del elemento inferior se introducen en los manguitos ya incorporados en el elemento superior. La continuidad se realiza sin solapar directamente las barras: la transferencia de fuerzas se produce a través de la matriz cementicia inyectada en el volumen confinado por el manguito.
La geometría del manguito desarrolla adherencia tanto en el interior, con respecto a la barra y al mortero, como en el exterior, con respecto al hormigón en el que está embebido. La conexión depende, por tanto, de la interacción entre armaduras, manguito, matriz cementicia y hormigón circundante.

RS25 utiliza el mismo principio de continuidad de las armaduras mediante adherencia, pero añade una conexión mecánica regulable entre los dos elementos. El pie RS25 se interpone en seco entre el casquillo superior y la base de anclaje inferior, permitiendo intervenir sobre la posición del elemento antes de completar la conexión con la matriz cementicia.
La configuración puede incluir varios dispositivos RS25 o bien un número limitado de pies de regulación combinados con los manguitos adicionales necesarios para conectar las armaduras previstas en el proyecto. Por tanto, RS25 y el manguito de inyección no representan necesariamente dos esquemas alternativos: pueden desempeñar funciones complementarias dentro del mismo nudo.

BELT sigue una lógica diferente. El sistema utiliza pies de pilar CS o CSL incorporados en la base del pilar y tirafondos AB dispuestos en la cimentación o en el elemento inferior. Durante el montaje, el pie de pilar y el tirafondo se conectan mediante tuercas y arandelas; posteriormente, los espacios previstos en la base del pilar se completan con grout.

En este caso, el recorrido de las fuerzas pasa a través del sistema formado por el pie de pilar, el tirafondo, las armaduras de anclaje y el hormigón confinado. La zona inferior del pilar se proyecta integrando también los estribos necesarios en correspondencia con los pies de pilar y con las reducciones locales de la sección.
La fase transitoria cambia la forma de analizar el nudo
Una conexión de continuidad debe verificarse en su configuración definitiva, pero el montaje se realiza antes de que el mortero y el grout hayan alcanzado las prestaciones previstas.
La fase transitoria constituye, por tanto, uno de los principales criterios técnicos que deben evaluarse.
En un sistema formado únicamente por manguitos de inyección, la conexión definitiva se activa después del llenado completo y del endurecimiento de la matriz cementicia. Durante la colocación, el aplomado y la estabilización del elemento deben gestionarse mediante los apoyos y los sistemas de aplomado previstos para la configuración específica.
Las conexiones realizadas únicamente con manguitos se diferencian de aquellas en las que los manguitos se combinan con RS25 u otros sistemas de aplomado. Esta distinción es fundamental porque el manguito proporciona la continuidad de las barras, pero no debe interpretarse automáticamente como un dispositivo autónomo para regular el elemento durante el montaje.
Con RS25, la fase transitoria está integrada en la conexión. El pie regulable y el correspondiente anillo de bloqueo forman un acoplamiento mecánico en seco que permite aplomar y estabilizar el elemento antes del llenado. El peso sigue descargándose sobre las placas metálicas de apoyo, mientras que los pies intervienen en el control de la verticalidad.
Antes de desenganchar la grúa móvil deben comprobarse el apoyo de los pies sobre las bases de anclaje y el bloqueo completo de los anillos. La configuración definitiva se alcanza únicamente después, mediante el llenado de los manguitos y del volumen previsto entre los elementos.
BELT también distingue claramente entre la situación transitoria y la configuración definitiva. Durante el montaje, el peso propio del pilar se descarga sobre las placas metálicas de apoyo, mientras que las acciones previstas durante la fase transitoria se transfieren desde los pies de pilar hasta los tirafondos ya apretados.
Tras completar el relleno con grout, el nudo pasa a su configuración definitiva: pies de pilar, tirafondos, grout, armaduras y hormigón colaboran de acuerdo con el comportamiento previsto por el sistema.
Tolerancia de acoplamiento y regulación no son lo mismo
Otro aspecto importante consiste en distinguir entre la posibilidad de acoplar los elementos y la posibilidad de regular su posición.
En el manguito de inyección, el diámetro interior del componente deja espacio para introducir la barra saliente y permite gestionar las desviaciones previstas entre la posición teórica y la posición real de las armaduras. Esta tolerancia facilita el acoplamiento, pero no elimina la necesidad de comprobar previamente la longitud, la disposición y la alineación de las barras.
Antes del montaje deben comprobarse las armaduras que sobresalen del elemento inferior, ya que unas barras demasiado largas o incorrectamente posicionadas pueden interferir con las ya presentes en el manguito e impedir el acercamiento de los elementos. La posición de los manguitos también debe controlarse mediante plantillas y sistemas de centrado durante la producción.
En el sistema RS25, a la tolerancia proporcionada por los manguitos se añade la posibilidad de regular la verticalidad mediante los pies. La cota de apoyo sigue estando determinada por los apoyos previstos, mientras que la posición del elemento se corrige actuando de forma coordinada sobre los dispositivos de regulación.
BELT gestiona el acoplamiento mediante la relación entre la abertura de los pies de pilar y la posición de los tirafondos. Las tolerancias admitidas varían en función del modelo adoptado y deben respetarse tanto en planta como en cota. La regulación se realiza actuando sobre las tuercas y los apoyos durante el aplomado del pilar.
En los tres casos, la capacidad de regulación no puede compensar una disposición que no sea coherente con el proyecto. Plantillas, armaduras, insertos, pies de pilar y tirafondos deben posicionarse de forma recíprocamente compatible desde la fase de producción y de ejecución de las obras de cimentación.
El acabado de la conexión requiere controles diferentes
Otro criterio de selección está relacionado con el tipo de operación que deberá realizarse y controlarse en obra.
El manguito de inyección requiere un llenado mecánico desde el racor inferior. El mortero debe ascender por el manguito, expulsar el aire y alcanzar el orificio superior de purga, permitiendo comprobar visualmente la saturación completa del volumen interior.
La correcta ejecución depende de la limpieza de los orificios, la ausencia de obstrucciones, la continuidad de la inyección y la salida del mortero por el punto de control. Las válvulas y los racores de inyección y purga no son, por tanto, accesorios secundarios, sino elementos que forman parte del control de ejecución de la conexión.
En las configuraciones RS25, el acabado con matriz cementicia se realiza después de la regulación y del bloqueo de los dispositivos. El llenado afecta a los manguitos y al volumen previsto entre los elementos, transformando la conexión mecánica transitoria en su configuración definitiva.
La presencia de los pies RS25 permite separar temporalmente el aplomado del completamiento de la continuidad, pero requiere que ambas fases se realicen siguiendo una secuencia controlada.
En el sistema BELT, después de apretar las tuercas y regular el pilar, deben rellenarse la junta de la base y los volúmenes interiores de los pies de pilar atravesados por los tirafondos. El grout completa el nudo y permite la colaboración entre la conexión metálica y el hormigón confinado.
El control no se refiere únicamente al relleno. También debe incluir la disposición de las armaduras transversales y adicionales indicadas para la zona de la base, ya que el comportamiento del sistema depende de la relación entre pies de pilar, tirafondos y armadura del pilar.
El proceso productivo también orienta la elección
El sistema de conexión debe definirse antes de la producción de los elementos, ya que modifica la configuración de las jaulas de armadura y de los testeros del encofrado.
El manguito de inyección debe fijarse a las barras del elemento prefabricado, orientarse en función de los racores de inyección y purga y conectarse a la plantilla del testero. Durante el hormigonado, los racores deben protegerse frente a la entrada de hormigón; después del desencofrado, los orificios y las cavidades deben limpiarse y comprobarse.
RS25 introduce, además de los manguitos, casquillos y bases de anclaje que deben coordinarse entre los dos elementos que se van a conectar. Por tanto, la geometría de las plantillas adquiere un papel central para mantener la correspondencia entre los puntos de conexión preparados en fábrica y los realizados en el elemento inferior.
BELT requiere la incorporación de los pies de pilar en la zona inferior del pilar y la preparación de las formas necesarias para permitir el acceso a las tuercas y los tirafondos durante el montaje. La sección del pilar, el recubrimiento y las armaduras adicionales deben ser compatibles con el tipo y la posición de los pies de pilar adoptados.
Por tanto, la elección entre las distintas configuraciones influye en el proceso mucho antes de la llegada a obra. No se refiere únicamente al dispositivo visible durante el montaje, sino a la forma en que todo el nudo se proyecta, se arma, se encofra y se controla.
Criterios técnicos de análisis, no una jerarquía entre sistemas
RS25, el manguito de inyección y BELT comparten el objetivo de realizar conexiones de continuidad fiables entre elementos prefabricados de hormigón, pero lo alcanzan mediante configuraciones diferentes.
El manguito de inyección concentra su funcionamiento en la continuidad de cada barra mediante una matriz cementicia confinada. Por tanto, el proyecto debe prestar especial atención a la disposición de las armaduras, al acoplamiento entre barra y manguito y a la correcta ejecución completa de la inyección.
RS25 incorpora a la continuidad de las barras un dispositivo mecánico regulable destinado al aplomado y a la estabilidad durante la fase transitoria. Puede combinarse con manguitos cuando el nudo requiere conectar un número de armaduras superior al de los pies utilizados para la regulación.
BELT configura, en cambio, la conexión vertical mediante pies de pilar y tirafondos, con una fase transitoria basada en el apriete mecánico y una configuración definitiva completada mediante grout y confinamiento de la zona de la base.
La elección debe partir, por tanto, de algunas preguntas concretas:
- qué elementos deben conectarse;
- qué armaduras deben hacerse continuas;
- cómo debe gestionarse la fase transitoria;
- qué regulación es necesaria durante el montaje;
- qué tolerancias deben absorberse;
- qué operaciones de relleno y control están previstas en obra;
- cómo se integra el sistema en la jaula de armadura y en el encofrado.
Solo relacionando estos aspectos es posible identificar la configuración coherente con el nudo específico. La comparación no conduce a una solución universalmente preferible: pone de manifiesto, más bien, que en los sistemas de conexión de continuidad el comportamiento estructural y el proceso de ejecución deben proyectarse como partes de un mismo problema.
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Preguntas frecuentes sobre RS25, manguito de inyección y BELT
¿RS25 y el manguito de inyección son siempre sistemas alternativos?
No. Los manguitos pueden utilizarse solos o combinados con RS25. En una configuración integrada, los pies RS25 gestionan la regulación y la estabilidad transitoria, mientras que los manguitos completan la continuidad de las barras adicionales previstas en el proyecto.
¿Cuál es la principal diferencia entre el manguito de inyección y BELT?
El manguito de inyección conecta directamente las barras mediante una matriz cementicia confinada en el manguito, reproduciendo fielmente el comportamiento del hormigonado in situ. BELT utiliza, en cambio, pies de pilar integrados en el pilar y tirafondos dispuestos en el elemento inferior, completando posteriormente el nudo mediante grout.
¿Los tres sistemas permiten aplomar el elemento?
RS25 integra un pie regulable destinado al control de la verticalidad. BELT permite la regulación mediante tirafondos, tuercas y apoyos. Una conexión compuesta únicamente por manguitos de inyección requiere, en cambio, que el aplomado y la estabilidad transitoria se gestionen mediante la configuración específica de montaje prevista, por ejemplo mediante apuntalamiento provisional.
¿La tolerancia de montaje elimina la necesidad de utilizar plantillas?
No. Las tolerancias permiten gestionar las desviaciones previstas, pero insertos, pies de pilar, manguitos, bases y tirafondos deben posicionarse según la geometría definida en el proyecto. Las plantillas siguen siendo esenciales para trasladar correctamente esta geometría a los elementos que se van a conectar.

































